miércoles, 18 de diciembre de 2019

LA VOLUNTAD DE DIOS, REGLA SUPREMA






La  voluntad  divina,  tomada  en  general,  constituye  la  regla  suprema del bien, la única regla de lo justo y lo perfecto y la medida de su cumplimiento es también la medida de nuestro progreso. 

Si  quieres  subir  hasta  la  cumbre  de  la  perfección  cumple  la  voluntad  de  Dios  cada  día  más  y  mejor.  

Te  irás  elevando  a  medida  que  tu  obediencia  venga  a  ser  más  universal  en  su  objetivo,  más  exacta  en  su  ejecución,  más  sobrenatural  en  sus  motivos,  más  perfecta  en  las  disposiciones  de  tu  voluntad.  

Consulta  los  libros  santos,  pregunta  a  la  vida  y  a  la  doctrina  de  nuestro  Señor  y  verás  que  no  se  pide  sino  la  fe  que  se  afirma  con  las  obras,  el  amor  que  guarda fielmente la palabra de Dios. Seremos perfectos en la medida que hagamos la voluntad de Dios.

Dom Vital Lehodey
EL SANTO ABANDONO
(Resumido por el P. Gustavo Pascual, IVE) 

5 comentarios:

  1. La vía es la expropiación de nuestra voluntad adheriéndonos a la de Dos Padre y queriendo lo que Él quiere, deseando lo que Él desea y amando lo que Él hace.
    Abrazos fraternos.

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  2. es cierto, hermano, aunque si nos ponemos en la piel del Hijo único, Jesucristo, para el cual su motor de vida fue siempre el cumplimiento amoroso de la Voluntad del Padre, podemos vislumbrar que tan solo estando profundamente enamorado de alguien, deseamos complacer a esa persona en todo. El Verbo encarnado, pues, estando del todo enamorado de Dios Padre, tan solo vive para agradarle en todo y en todo momento y lugar.
    Vislumbramos, apenas, entonces, que si quiero ser como Él, mi primera tarea es la de enamorarme de Dios Padre.
    ¿Cómo lo haré?

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  3. Pues, por ejemplo, comprendiendo cómo es el Padre de la parábola del hijo pródigo. Un padre que ama tanto, que cuando el hijo desagradecido vuelve porque no tiene que comer, sú único deseo es abrazarle y agasajarle. Ni asomo de amargura, ni asomo de reproches, ni asomo de dureza...Es un padre que ama, que perdona, que se alegra profundamente por el bien del hijo, que todo lo da....

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    1. El único Dios que existe es como bien dices y esa Misericordia es la que esperamos en Vida antes de la llegada de Su Justicia. Bien preguntas ¿Cómo no amarle? y con esta pregunta llorar tantas veces que no lo hemos hecho, poder llorar de verdad tata ingratitud de nuestros corazones y recibir el Consuelo de una buena confesión, bien llorada, bien profunda. Abrazos fraternos.

      ¿Cómo no amarte Señor, Padre y Espíritu Santo?

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