sábado, 7 de diciembre de 2019

Tiempos de apostasía

Los europeos de comienzos del siglo XXI viven cerrados herméticamente a Dios.





Y eso que en medio de la noche, siempre brilla la Luz de Cristo, de mil maneras...




Caminan por senderos hechos por Él, pero desprecian Su Labor hecha con Amor




mientras los curas se contentan con un solo fruto en la planta de sus afanes...




Por eso, hermanos, que aún creéis en Su santo Nombre, sed Flor hermosa, en medio del bosque,





Sed Fruto abundante en la Vid del Señor, para un mundo mejor.


sábado, 30 de noviembre de 2019

Estad en vela, hasta que venga el Hijo del hombre sobre las nubes



 


 Preciosas flores adornan tu frente, 
otrora lacerada por espinas dolientes;
sonrisas hermosas aquilatan tu Rostro, 
otrora golpeado por un odio decadente;

¡Hermoso Tú estás, cual ningún otro varón!
¡Tan bello que enamoras y embelesas en la aurora
de un mundo renovado y presto emergente!

Te espero, pequeña, ignorante y ciega,
confiando en tu gran Compasión que riega,
de serena Paz mi alma y ya la sosiega.


domingo, 24 de noviembre de 2019

Cristo vence, Cristo reina, Cristo impera

.




¡Qué deseoso de tus brazos llego
cuando el temor mis culpas considera!
mas si mi amor en ti no persevera,
¿en qué centro mortal tendrá sosiego?

Voy a buscarte, y cuanto más te encuentro,
menos reparo en ti, Cordero manso,
aunque me buscas tú del alma adentro.

Pero dime, Señor: si hallar descanso
no puede el alma fuera de su centro,
y estoy fuera de ti, ¿cómo descanso?

Lope de Vega

jueves, 21 de noviembre de 2019

La acción personal del Espíritu Santo según las cartas de San Pablo

 

 

Audiencia de San Juan Pablo II,  10.10.1990:


1. Hemos visto en la catequesis anterior que la revelación del Espíritu Santo como Persona en la unidad trinitaria con el Padre y el Hijo encuentra en los escritos paulinos expresiones muy bellas y sugestivas. En la catequesis de hoy seguiremos sacando de las cartas de san Pablo otras variaciones sobre este único motivo fundamental, que vuelve con frecuencia a los textos del Apóstol, penetrados de una fe viva y vivificante en la acción del Espíritu Santo y en las propiedades de su Persona, que se ponen de manifiesto mediante su acción.

2. Una de las expresiones más elevadas y atrayentes de esta fe, que en la pluma de san Pablo se transforma en comunicación a la Iglesia de una verdad revelada, es la de la “inhabitación” del Espíritu Santo en los creyentes, que son su templo, “¿No sabéis que sois santuario de Dios y que el Espíritu de Dios habita en vosotros?” (1Co 3,16). “Habitar” se aplica normalmente a las personas. Aquí se trata de la “inhabitación” de una persona divina en personas humanas. Es un hecho de naturaleza espiritual, un misterio de gracia y de amor eterno, que precisamente por esto se atribuye al Espíritu Santo. Esa inhabitación interior ejerce influjo sobre todo el hombre, tal como es en concreto y en la totalidad de su ser, que el Apóstol en varias ocasiones denomina “cuerpo”. De hecho, un poco más adelante del pasaje citado, parece apremiar a los destinatarios de su carta con la misma pregunta: “¿O no sabéis que vuestro cuerpo es santuario del Espíritu Santo, que está en vosotros y habéis recibido de Dios, y que no os pertenecéis?” (1Co 6,19). En este texto, la referencia al “cuerpo” manifiesta muy bien el concepto paulino de la acción del Espíritu Santo en todo el hombre.

Así se explica y se entiende mejor aquel texto de la carta a los Romanos sobre la “vida según el Espíritu” que dice: “Vosotros no estáis en la carne, sino en el espíritu, ya que el Espíritu de Dios habita en vosotros” (Rm 8,9). “Y si el Espíritu de Aquel que resucitó a Jesús de entre los muertos habita en vosotros, Aquel que resucitó a Cristo de entre los muertos dará también la vida a vuestros cuerpos mortales por su Espíritu que habita en vosotros” (Rm 8,11).

Por consiguiente, la irradiación de la inhabitación divina en el hombre se extiende a todo su ser, a toda su vida, que se coloca en todos sus elementos constitutivos y en todas sus explicaciones operativas bajo la acción del Espíritu Santo: del Espíritu del Padre y del Hijo, y por lo tanto también de Cristo, Verbo encarnado. Este Espíritu, vivo en la Trinidad, está presente en virtud de la redención obrada por Cristo en todo el hombre que se deja “habitar” por Él, en toda la humanidad que lo reconoce y lo acoge.
(Bibliaclerus, www.clerus.org)

martes, 19 de noviembre de 2019

Subamos a la montaña con santa María


con Mamá María, no te cansas nunca tanto, como para abandonar
Ni te pones a pensar

La miras...
Y, con su gracia, sigues adelante.







"Qui est Celle-ci qui surgit comme l'aurore,
plus resplendissante que le soleil,
belle comme la lune
et plus terrible qu'une armée rangée en bataille?"

sábado, 16 de noviembre de 2019

Evangelio según San Lucas, 13, 34






" ¡Jerusalén, Jerusalén, que matas a los profetas y apedreas a los que te son enviados! 

¡Cuántas veces quise reunir a tus hijos, como la gallina reúne bajo sus alas a los polluelos, y tú no quisiste! 

Por eso, la casa se os quedará vacía. 

Os aseguro que ya no me vereis más, hasta que llegue el día en que digan:

¡Bendito el que viene en nombre del Señor! "



Se puede matar a los profetas, destinándolos a algún lugar perdido, al que nadie accede, para que sus voces no sean oídas.

Se puede apedrear a los profetas levantando falsos testimonios contra ellos y así indisponer a la comunidad internacional contra ellos, haciéndoles pagar supuestas culpas encarcelándolos.

Hay muchas formas de impedir que los profetas de Dios, de Jesucristo y María, anuncien la Buena Nueva, la Verdad de Dios que tumba toda mentira de la antigua serpiente.

Más todas estas tretas son temporales. Tienen un tiempo adjudicado, y el tiempo pasa.

Cuando Dios lo crea conveniente, probablemente tras una gran purificación planetaria, pondrá remedio a tanta corrupción, aún dentro de la Iglesia católica.

¡Levantad vuestra vista hacia lo Alto, que se acerca nuestra Redención!