Puesto que en la unión
misteriosa de la Encarnación "la naturaleza humana ha sido asumida, no
absorbida" (GS 22, 2), la Iglesia ha llegado a
confesar con el correr de los siglos, la plena realidad del alma humana, con
sus operaciones de inteligencia y de voluntad, y del cuerpo humano de Cristo.
Pero paralelamente, ha tenido que recordar en cada ocasión que la naturaleza humana
de Cristo pertenece propiamente a la persona divina del Hijo de Dios que la ha
asumido.
Todo lo que es y hace en ella proviene de "uno de la
Trinidad".
El Hijo de Dios comunica, pues, a su humanidad su propio modo
personal de existir en la Trinidad.
Así, en su alma como en su cuerpo, Cristo
expresa humanamente las costumbres divinas de la Trinidad (cf. Jn 14,
9-10):
«El
Hijo de Dios [...] trabajó con manos de hombre, pensó con inteligencia de
hombre, obró con voluntad de hombre, amó con corazón de hombre. Nacido de la
Virgen María, se hizo verdaderamente uno de nosotros, en todo semejante a
nosotros, excepto en el pecado» (GS 22, 2).
Dios la bendiga por este fragmento que declara nuestra Fe.
ResponderEliminarEl Padre entra en la materia y en Tiempo a través de la Santísima Virgen María; entra en nuestro destierro temporal, muere en él por nuestros pecados, resucita y al hacerlo nos redime de pecado original y nos da la vida eterna. Saludos cordiales.
¡qué maravilla, Caminante, así es!!! El Milagro más grande de la historia, y muchos no lo creen, lo consideran un cuento chino, un mito... la Luz vino a los hombres y estos no la recibieron...
ResponderEliminarmás a los que la recibieron,a los que creen en su Nombre,
les dio el poder de llegar a ser hijos de Dios!
Saludos cordiales
Leo y veo que "la naturaleza humana de Cristo pertenece propiamente a la persona divina del Hijo de Dios que la ha asumido." es el núcleo central para la comprensión del suceso en la Persona de Cristo y la Encarnación, Obra del Espíritu Santo en la que el Hijo único de Dios entra en la materia y tiempo... (sin entrar en procesiones). Abrazos fraternos.
ResponderEliminarCierto, amigo, aún tengo cierta dificultad con el hecho que en nosotros la persona humana y el alma son como sinónimos una de la otra, más en Jesucristo la Persona es el Verbo Divino y el Hijo del hombre tiene también cuerpo y alma...
ResponderEliminarSi me lo puedes aclarar, te lo agradeceré mucho.
Abrazos fraternos.
Medita en la Resurrección en vela, oración y penitencia, sentadica en el Huerto de los Olivos, por aquí
ResponderEliminarhttps://mercaba.org/Escritores/T-Moro/agonia_de_cristo_01.htm
abrazos fraternos.
¡Gracias, voy!!
ResponderEliminarAbrazos fraternos