sábado, 27 de marzo de 2021

Vida y muerte

 

 


Yo el omnipotente me vuelco en ti y en todos los que Me necesitan.

Os amo infinitamente y os cuido a diario aunque no lo percibáis.

Es así.

Debéis creerlo, confiando plenamente en Mi Acción providente y amorosa en vuestras vidas mortales.

 

Es más, ya ahora en vuestro estado actual, Mi Gracia os transforma, os comunica santidad de vida, para que comencéis ya desde ahora a ser una nueva criatura hecha hija de Dios, participando en Mi naturaleza divina por los santos sacramentos, por la Fe por la que se cumple todo en vuestras vidas.



 

Para el que come Mi Cuerpo y bebe Mi Sangre, Yo estoy en él y él en Mí y por lo tanto es vivificado desde una condición mortal a otra condición inmortal y divinizada.

Y Yo soy la única Puerta que abre la única Casa de Dios: la vida eterna, inmortalidad que os concedo con y por Amor misericordioso.

Morir para siempre es existir sufriendo la eterna lejanía de Dios.

Vivir para siempre es vivir en Dios una vida sin fin, sin dolor, llena de gozo y amor sin igual.

Esa es la verdadera vida.

Y esta vida mortal es la prueba vital de quiénes sois y quiénes llegareis a ser.

Solo en Mi halláis todo Bien, solo en Mí.

Somos UNO

Ut UNUM sint 


1 comentario:

  1. Muertos por el Bautismo y nuestra conversión, "Mi Gracia os transforma, os comunica santidad de vida, para que comencéis ya desde ahora a ser una nueva criatura hecha hijo de Dios" En eso consiste el sacramento, no es pertenecer a un club como la sangre judía al Pueblo de Dios, no, es en Él, Jesucristo eucaristía que se da para la Vida del mundo, donde encontramos nuestra vocación y llamado, nuestra misión para la conversión de los pobres pecadores y la evangelización de todas esas plantitas que el Sembrador ha puesto en el jardín de tu corazón, con Él, confiando y laborando, ¡Así! siendo UNO, gotita de agua en el cáliz de Su Pasión, la tuya también. Abrazos fraternos.

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